PASEOS POR GRANADA

Sin salir de la ciudad, aunque un poco a desmano del centro, un paseo de no más de diez minutos, caminando desde el hospital Real en dirección hacia el campus universitario de Cartuja, nos llevará hasta otro de los monumentos de visita "obligada" de Granada: el monasterio de la Cartuja, donde el esfuerzo queda sobradamente recompensado ante los alardes decorativos de su sacristía.
Volviendo al paseo de los Tristes y para aquellos a quienes les guste ir más allá, pueden cruzar el puente en dirección al Rey Chico y, desde allí, acercarse hasta la fuente del Avellano a través de una especie de Arcadia de color verde. No hay paseo más umbrío en el mundo ni tampoco más gamas del verde cuando lo roza el sol en días escogidos.
También desde esa parte del río se puede subir hasta la Alhambra por su acceso natural y antiguo desde la ciudad, la puerta de las Armas. Aunque no está de más seguir el paseo por la cuesta de los Chinos y llegar a un lugar inédito fuera de Granada, la Mimbre. Más allá, puede ser también, llegar hasta la muy cercana Fuentevaqueros y visitar la casa donde nació Lorca y, sobre todo, el mundo rural y hermoso de la vega: las choperas que suenan a estrofas de poemas olvidados o la inquietante arquitectura de los secaderos de tabaco. Ya en la ciudad, se puede seguir la pista del poeta en la huerta de San Vicente y, si el afán lorquiano continúa, Víznar está también muy cerca, con su triste y famoso barranco y a un paso de Aynadamar, la fuente de las Lágrimas que llora perlas de cristal.
Desde el centro de Granada misma, tampoco está de más bajar por la carrera de la Virgen de las Angustias, donde está la basílica de la señora indiscutible de la ciudad, hasta los paseos del Salón y de la Bomba que se prolongan, siguiendo el curso del Genil, hasta la entrada de la carretera de la Sierra y el puente Verde.
En dirección contraria y ya cruzado el río, el Violón mantiene la paradoja del viejo lavadero frente al modernísimo palacio de Congresos. Algunos metros más lejos y casi perdidos entre las modernas construcciones, la ermita de San Sebastián, antigua rábida y el palacio árabe de Alcázar Genil.


¡Con qué trabajo tan grande
deja la luz a Granada!
Se enreda entre los cipreses
o se esconde bajo el agua.*

Federico García Lorca




PASEOS POR LA PROVINCIA

Granada es también un punto de partida privilegiado para iniciar viajes hacia lugares dentro o fuera
de su provincia. El ambicioso programa de rutas del Legado andalusí ha puesto de manifiesto que, utilizando Granada como centro, puede recorrerse medio mundo usando la historia de esta ciudad como guía y argumento de viajes y aventuras. Sin embargo, y a pesar de lo casi innecesario de la recomendación, hay varias direcciones en la provincia que no deben olvidarse: Sierra Nevada que, ampliamente conocida en temporada de esquí, también merece ser descubierta en verano; la Alpujarra; la costa tropical granadina; o el núcleo que forman las localidades de Guadix y Baza. Junto a estos indiscutibles centros de interés, Montefrío, La Calahorra, Loja, Riofrío, y otros muchos pueblos, guardan motivos suficientes para dar por bien aprovechado un día de excursión.

 

 

 

(*) Federico García Lorca: Mariana Pineda, Espasa Calpe, colección Austral, Madrid, 1971.
© Herederos de Federico García Lorca.